ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO

Introducción a las alternativas de tratamiento

Las enfermedades renales permanentes surgen por muchas causas pero no tienen cura. Cuando se pierden casi todas las funciones renales, hay que escoger uno de los tratamientos para mantenerse con vida: aquél que mejor convenga a su estilo de vida y a su condición médica.

La mayoría de estos tratamientos los paga Medicare, pero este programa federal no le indica dónde deberá recibir su tratamiento. Usted tendrá que escoger el lugar pero tenga en cuenta que otros factores pueden influir en su decisión.

¿Desea usted recibir un trasplante? ¿Quiere comenzar a recibir diálisis? ¿Prefiere hemodiálisis o diálisis peritoneal? ¿Desea recibir el tratamiento en su hogar? Hay que tomar muchas decisiones antes de comenzar el tratamiento y esto puede causar confusión. Quizá, algunas opciones no le convienen por razones médicas. El equipo que vela por su salud le dará más información para ayudarle a escoger.

Si usted desea un trasplante de riñón, deberá acudir a un hospital con un programa de trasplantes aprobado por Medicare. Si tiene un plan médico distinto, recibirá información sobre los hospitales a los que tiene derecho. Estos pueden estar cerca de su hogar o lejos. Si están lejos, deberá asegurarse de que su plan pagará los costos de transportación al hospital. Medicare no paga costos de transportación con estos fines.

Es posible que usted desee que un médico en particular se haga cargo de su caso. Algunos nefrólogos son parte del personal en ciertos hospitales y centros de diálisis de hospitales y centros o unidades para el mismo propósito pero, puede ser que su médico no sea parte del personal médico del centro de diálisis más cercano a su hogar. Si usted desea recibir tratamiento en una unidad de diálisis en la que su doctor no es parte del personal médico, tendrá que seleccionar otro médico o asistir al centro de diálisis donde su médico trabaja. Discuta sus preocupaciones y selección con su equipo médico.

Existen razones médicas por las cuales algunas formas de terapia no pueden beneficiar a ciertas personas. Discuta con su equipo médico cualquier problema relacionado con una clase de tratamiento específico y escoja el mejor para usted y su condición médica. Luego, cuando usted haya estado por un tiempo recibiendo diálisis o si el riñón trasplantado no funcionara, podrá decidirse por otro tratamiento. Por ejemplo, usted puede comenzar con diálisis peritoneal y decidirse luego por recibir hemodiálisis en la unidad médica o en su hogar.

Trasplantes

Por medio de un trasplante se le puede colocar un riñón sano, que puede hacer el trabajo de los dos riñones dañados.

Un trasplante de riñón pudiera ser su primera opción o puede seleccionarse después de recibir diálisis por algún tiempo.

Usted puede recibir un trasplante de un pariente, de un donante no conocido o de una persona que ha fallecido recientemente.

Existe un servicio regional auspiciado por el gobierno federal, que tiene a su cargo mantener al día la lista de candidatos a trasplante y la identificación del tipo de sangre y de tejido, en espera de un trasplante de cadáver.

Si un donante vivo desea regalarle un riñón sano, será evaluado para establecer sus condiciones físicas y su compatibilidad sanguínea con usted. Dependiendo del tipo de donante, variará el tiempo de espera por un riñón. La espera por un riñón de un donante muerto será más larga debido a la escasez de estos donantes. La cirugía tomará entre dos a cuatro horas y permanecerá en el hospital entre cinco a siete días.

Su doctor le receterá algunas medicinas para prevenir el rechazo de su cuerpo a su nuevo riñón. Usted tendrá que ingerir estos medicamentos durante todo el tiempo que funcione su riñón trasplantado. Un trasplante puede ofrecerle la más grande oportunidad de regresar a una vida sana y productiva.

Para más información sobre trasplante de riñón, por favor, toque aquí.

Diálisis

Este tratamiento puede efectuarse en un centro de diálisis ambulatorio o en su hogar. Si se realiza en su hogar, tendrá más oportunidad de escoger cuándo empezar y terminar su tratamiento. Los centros de diálisis, atienden a muchos pacientes y tienen que seguir horarios para comenzar y terminar los tratamientos. Además, hay que considerar la transportación a esos lugares.

En el hogar se pueden dar tratamientos de hemodiálisis y diálisis peritoneal pero hay que tener en cuenta que la hemodiálisis es un poco más complicada pues usted tendrá que contar con la ayuda de una persona y tener espacio para la máquina y otros aditamentos. En cambio, la diálisis peritoneal usualmente se hace en el hogar sin ayudante. Si se decide por hacerse la diálisis en su casa, recibirá entrenamiento por parte del personal médico.

Aquellos que tienen a su cargo cualquier tratamiento de diálisis toman siempre medidas universales de precaución. En los centros médicos, verá al personal con batas, guantes y protectores faciales. Estas medidas de protección se toman por la seguridad del paciente y la de ellos.

Hemodiálisis

Es un tratamiento que limpia y filtra su sangre al remover los productos de desecho y el exceso de fluidos (agua) que sus riñones no pueden eliminar. La hemodiálisis requiere de una máquina y de un riñón artificial llamado dializador. Durante este tratamiento, la máquina bombea su sangre a través de un tubo hacia el dializador, donde es filtrada y se remueven los productos de desecho y el exceso de agua. La sangre filtrada o limpia se devuelve luego a su cuerpo.

Para remover y devolver la sangre a su cuerpo, se deberá tener acceso a sus venas. Esto se consigue por medio de un procedimiento quirúrgico en el que se crea una fístula o se inserta un injerto bajo la piel. Si es posible, la fístula o injerto se coloca en la parte alta o baja del brazo pero se pueden usar otros lugares. Su cirujano determinará qué es lo mejor para usted.

Si se necesita comenzar el tratamiento antes de que se haya creado una fístula o de que se haya insertado un injerto, se podrá colocar un catéter externo, para permitir el acceso inmediato a sus venas.

Una vez que el acceso ha sanado o madurado, podrá usarse para el tratamiento. Al principio de cada tratamiento se colocarán dos agujas en el acceso y se removerán al terminar. Una aguja es para remover su sangre para limpiarla (filtrarla) y la otra se usa para devolver la sangre filtrada a su cuerpo.

Los tratamientos de hemodiálisis se hacen por lo general tres veces a la semana. Su doctor decide el tiempo que tomará su tratamiento pero, usualmente, toma entre tres a cuatro horas. La duración depende del tamaño de su cuerpo, de cualquier función que pueda realizar su riñón y del nivel de actividad de éste. Usted podrá leer durante su tratamiento, ver televisión o cambiar impresiones con otros pacientes.

Los tratamientos de hemodiálisis pueden administrarse en centros de diálisis, que pueden ser parte o no de un hospital, pues muchas unidades se encuentran en edificios que no son parte de un hospital. Los centros de diálisis cuentan con personal entrenado para administrar el tratamiento.

Diálisis peritoneal

Es un tratamiento en el cual se utiliza la membrana peritoneal que cubre las paredes de su intestino para filtrar y limpiar las impurezas, productos de desecho y el exceso de agua.

Para este tratamiento se usa un catéter que se introduce quirúrgicamente en la cavidad abdominal y se conecta a una bolsa que contiene una solución dialítica. Después del tratamiento, se desconecta de la bolsa el catéter y se lo cubre para mantenerlo limpio.

Usted o su acompañante pueden realizar el tratamiento en la comodidad de su hogar. También puede hacerse en otros lugares, como en el trabajo o la escuela.

Cuando su médico decida que su catéter está listo para usarse, hará arreglos para que usted reciba entrenamiento y aprenda las técnicas mejores y más seguras para llevar a cabo su diálisis. El personal especializado en diálisis trabajará con usted para lograr que su terapia de diálisis y la transición hacia la independencia resulten lo más fáciles posible. Este personal estará disponible para llamadas de emergencia si tiene dificultad con su tratamiento en su hogar.

Los tipos de diálisis peritoneal son los siguientes:

Diálisis peritoneal ambulatoria continua (CAPD)

Se realiza cuatro o cinco veces al día en un proceso que toma alrededor de 30 a 40 minutos. Por medio de un catéter se coloca cierta cantidad de fluido en su cavidad abdominal. Este fluido se mantiene por varias horas en su cavidad abdominal y se remueve después. Ya que usted está en control, puede escoger el horario que mejor le convenga. No se usa ninguna máquina para este tipo de tratamiento.

Diálisis peritoneal continua (CCPD)

Se realiza de noche valiéndose de una máquina cicladora (cycler). Automáticamente, la máquina realiza los cambios mientras usted duerme. A muchos pacientes les toma entre ocho a diez horas todas las noches completar el proceso.

La diálisis peritoneal hay que realizarla todos los días. Usted recibirá instrucciones en su entrenamiento para seguir procedimientos específicos que le darán más libertad que con la hemodiálisis. Es un compromiso que es fácil de seguir pues con la ayuda de su familia y de su equipo médico el impacto del proceso de adaptación y cambios en su estilo de vida será menor.

Niños (Pediatría)

Las enfermedades renales afectan a los niños de todas las edades. Los niños deberán empezar en hemodiálisis o diálisis peritoneal bajo el cuidado de sus padres, entrenados para efectuar la terapia. Se usarán máquinas iguales a las de los adultos pero los tamaños de los tubos serán más pequeños y la cantidad de solución a usarse será menor. Usualmente se escoge primero la diálisis peritoneal, si esto es médicamente posible, para permitir al niño que asista libremente a la escuela y participe de las actividades escolares junto a sus compañeros.

Para los niños, es ideal el trasplante, y por ello se les coloca enseguida en la lista de espera si sus padres o parientes no pueden donar un riñón.

 

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